• Lobsang Salguero-Barrera

Compañerx publicista, ¿ cuánto nos costó empeñar la rebeldía?

Actualizado: may 21

Cuando uno conversa con estudiantes de publicidad, con colegas publicistas, e incluso con mercadólgxs, la motivación primaria es la creativa, el amor por las ideas, por la comunicación y por el arte, y tal vez esta es una de las razones por las que formar ejecutivxs de cuenta es tan complejo, porque nadie (o mejor, muy pocas personas) entra a estudiar 5 años para lidiar con clientes que quieren todo muy barato, muy vendedor y que siempre consiga el "efecto WOW!!"


https://www.up.edu.mx/es/noticias/32481/que-es-el-efecto-wow-y-como-lograrlo


Imagen cottonbro from Pexels


Sigo.


Entonces si la mayoría entramos a la publicidad por el valor de las ideas y por el arte, deberíamos asumir que el/la publicista tiene un rasgo fuerte de rebeldía, de querer cambiar el Status Quo y de querer movilizar a la sociedad desde las entrañas del sistema. Somos rebeldes.


"A lo largo de la historia, los artistas siempre se han rebelado contra los cánones que los han precedido. La rebeldía es algo tan necesario en el arte como importante, porque sin ello no hay evolución en la creación."


https://www.rtve.es/rtve/20200131/this-is-art-papel-evolutivo-rebeldia-arte/1998190.shtml



Recuerdo una conferencia que recibí en la universidad donde estudié publicidad, La Tadeo, en la que el director creativo de una agencia muy prestigiosa nos llamaba a no perder la visión de quien todos los días se transporta en bus durante dos horas para llegar a un trabajo mal pago, que no olvidáramos que le estamos hablando a la masa, a una masa jodida que come mal, vive mal, viste mal, se educa con sacrificios y en muy muy pocas ocasiones tiene la oportunidad de escalar socialmente.


Pero se nos olvida este deseo de cambiar el mundo y terminamos haciendo campañas para los jabones de siempre con el discurso de siempre, las modelos de siempre (y sus hijas porque el contrato se hereda) y usamos los clichés de siempre porque los anunciantes tímidamente aprueban lo mismo de siempre, productos básicos, bien maquillados a los cuales se les carga un valor agregado, fundamentado en la comunicación publicitaria.


Eso somos los publicistas, somos quienes generamos valor a los productos/servicios usando los sueños del músico, los trazos del artista gráfico, las letras del poeta al servicio de una cuña de 30 segundos. Eso somos, como dijo Hernan Nicholls, poetas pagando servicio militar en la publicidad.


Los publicistas somos rebeldes aburguesados o si quieren ir a una definición más académica pequeños burgueses :


" La pequeña burguesía está situada entre la clase capitalista y el proletariado. Es un grupo impreciso, ya por la variedad de las actividades económicas a las que se dedican sus miembros, ya por la disparidad de su patrimonio. Incluye a personas de diversas actividades laborales, como profesores, artesanos, pequeños comerciantes, intelectuales, artistas y, en general, personas de ingresos medios.."

https://www.enciclopediadelapolitica.org/pequeno_burgues/


Empeñamos nuestra rebeldía por un lugar en la estructura social, por seguir nuestro sueño de ser creadores, aspirantes a artista, soñadores asalariados, es muy poco usual que un@ publicista, reconocid@ en el ámbito empresarial, levante la voz y deje salir su rebeldía e inconformismo social; ¿no ve que le quitan las cuentas y los clientes lo abandonan?



Algunxs dirán que esto es pereza mental, comodidad social, tibieza espiritual y quien quita, hasta de pronto tienen razón pero, cuantas campañas publicitarias conocen que se alineen con las necesidades de la mayoría de la población? Y por favor no me digan que la marca X o Y está haciendo actividades de Responsabilidad Social Empresarial, una acción social que tiene en el presupuesto dinero asignado a publicidad para que muchas personas sepan que se está haciendo, no es una acción social, es una acción publicitaria.


Como profesionales y sobre todo, como seres humanos conscientes de la necesidad de aportar a quienes más lo necesitan, deberíamos plantear a los anunciantes nuevos caminos para que la sociedad reflexione y tengamos un país más justo; es valido ayudar a los comerciantes a vender jabones, crema dental, trago... es la estructura social y económica en la que vivimos, pero también deberíamos pensar en el papel político de las marcas, en la responsabilidad que tenemos con la sociedad, con la gente y sus necesidades.


Por ejemplo, el discurso del marketing en la base de la pirámide se convirtió en una estrategia para venderle más a los menos favorecidos, no en una manera para ayudarles a mejorar su vida, a ese punto de extraña lógica hemos llegado.


¿Cuál es entonces la labor del publicista? Vender!!! sería la primera respuesta que a todos nos sale por los poros pero, ¿a qué costo? ¿cuál es nuestra responsabilidad con la sociedad? realmente le estamos apostando a un Mundo Mejor o solamente a aumentar los ingresos de las organizaciones?


Cuando un gremio te señala por pensar en el bienestar de la mayoría, cuando un profesional debe salir a excusarse por haber realizado la campaña para un político que resulto ser nefasto para la historia de Colombia, cuando una persona dice "me equivoqué, no debería de haber aceptado a este cliente" al menos ya tenemos puntos de reflexión.


Compañerx publicista, ¿ cuánto nos costó empeñar la rebeldía?


Gracias Carlos Duque por la semilla para esta reflexión, hace falta mucha humildad y profesionalismo para aceptar que nos equivocamos de bando.


Cali, mayo 17






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